“YO guardo mis tesoros: mi pensamiento, mi voluntad, mi libertad. Y el más grande de éstos es mi libertad.” Ayn Rand
Tomo la palabra, una vez más, citando a esta autora que en cierta forma me abrió las puertas a un pensamiento diferente al que tenía.
Vivimos en un mundo donde todos nos dicen qué pensar, cómo debemos actuar y qué limites se tienen que respetar. Estamos presenciando la muerte del pensamiento autónomo, la libertad personal y la suplencia de la voluntad individual por la colectiva: ya no soy “YO” , somos “NOSOTROS”.
Todos seguramente negarán lo que digo, es en parte chocante que nos planteen que no pensamos por nosotros mismos, pero…¿cómo explicar la manipulación descarada e ilimitada que tienen ciertas personas de poder a la hora de pronunciarse públicamente? ¿Cómo pueden, sutilmente, amenazar con hechos del pasado dolorosos para todos los argentinos? y lo que es peor aún, ¿cómo pueden los que los escuchan aplaudir victoriosamente, repetir sus dichos sin pensar en lo que dicen, sin siquiera una mirada crítica?
No soy de izquierda, centro o derecha. No me ubico ni por encima ni por abajo de los partidos políticos. No pretendo hacer abuso de mis palabras, ¿Qué es mi vida si debo inclinarme, estar de acuerdo y obedecer? (Ayn Rand)
