Para introducirnos en el mundo del objetivismo, es necesario conocer acerca de la autora que lo promovió, como así también sobre sus principios básicos.
Ayn Rand (pseudónimo de Alissa Zinovievna Rosenbaum) nació el 2 de febrero de 1905 en San Petesburgo. Falleció el 6 de marzo de 1982 en Nueva York, Estados Unidos. Fue filósofa, escritora y principal creadora del Objetivismo, una “filosofía para vivir en la tierra”.
Autora de El Manantial (1943) y La Rebelión de Atlas (1957), entre otros, Rand se destacó por una visión racional del hombre y la sociedad.
Para ella, cada individuo tiene derecho a existir en sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros para sí. “Cuando el ‘bienestar común’ de una sociedad se contempla como algo aparte y superior al bienestar individual de sus miembros, el bienestar de algunos hombres prevalece sobre el bienestar de otros, y esos otros son destinados al sacrificio.”
La única forma de conocer es a través de la razón, considerada como la virtud principal que le permitirá al hombre alcanzar su felicidad (el propósito moral más alto de su vida).
Para el objetivismo, los hechos son hechos, y la tarea de la conciencia del hombre no es crear ni inventar la realidad, sino percibirla.
Ningún hombre tiene el derecho de usar la fuerza física, excepto cuando actúa en propia defensa y contra quienes iniciaron su uso. La relación entre los hombres debería ser como comerciantes, buscando un mutuo consentimiento y beneficio. El objetivismo rechaza cualquier forma de colectivismo, como así también la actual economía mixta.
En resumen, de esto se trata el objetivismo, una filosofía bastante particular y muchas veces, de difícil aplicación…